{"id":1616,"date":"2025-10-23T21:06:07","date_gmt":"2025-10-23T21:06:07","guid":{"rendered":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=1616"},"modified":"2025-10-23T21:06:07","modified_gmt":"2025-10-23T21:06:07","slug":"cuando-el-dolor-colectivo-busca-un-verdugo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=1616","title":{"rendered":"cuando el dolor colectivo busca un verdugo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 sectores importantes de la poblaci\u00f3n apoyan con fervor a l\u00edderes cuyas <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/politica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">pol\u00edticas <\/a>los perjudican y cuya falta de empat\u00eda o \u00e9tica es evidente?<\/p>\n<p>La respuesta no parece estar en la \u201cestupidez colectiva\u201d, sino en una compleja trama de dolor social, mecanismos psicol\u00f3gicos y relatos distorsionados producidos por una ingenier\u00eda previa del desencanto asociada a poderes globales concentrados.<\/p>\n<h2>La atracci\u00f3n inicial: el l\u00edder como espejo de nuestra sombra<\/h2>\n<p>Cuando el pacto social se quiebra, cuando el Estado, la educaci\u00f3n o el sistema de salud fallan, surge una herida narcisista colectiva. La gente se siente traicionada, humillada y abandonada. Ese dolor busca desesperadamente un culpable.<\/p>\n<p>Ah\u00ed aparece el l\u00edder perverso. No es un pol\u00edtico tradicional. Es alguien que encarna y verbaliza sin culpa los impulsos m\u00e1s oscuros de un sector de la sociedad: el resentimiento, la rabia y el deseo de venganza.<\/p>\n<p>Funciona como un \u201cobjeto condensador\u201d. Es decir, act\u00faa como v\u00e1lvula de escape para una angustia que no se puede gestionar. La gente proyecta en \u00e9l su \u201csombra\u201d \u2014sus impulsos agresivos\u2014 y \u00e9l los ejecuta.<\/p>\n<p>Ejerce una suerte de \u201cjusticia vicaria\u201d. Sus seguidores no sienten repulsi\u00f3n por su violencia; la celebran en secreto. \u00c9l hace lo que ellos no se atreven: insultar al periodista, prometer expulsar al inmigrante, destruir la \u201ccasta pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Habilita la liberaci\u00f3n de la culpa. El l\u00edder, al carecer de supery\u00f3 (conciencia moral), permite descargar su rabia sin sentirse responsables. \u201c\u00c9l es el malo, yo solo lo apoyo\u201d.<\/p>\n<h2>El goce perverso de la destrucci\u00f3n<\/h2>\n<p>Pero el fen\u00f3meno no termina ah\u00ed. El l\u00edder no solo ataca a chivos expiatorios; tambi\u00e9n destruye las instituciones \u2014salud, educaci\u00f3n, obra p\u00fablica\u2014 que antes \u00abdefraudaron\u00bb a la gente.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, esta destrucci\u00f3n puede ser vivida con un goce perverso, una l\u00f3gica an\u00e1loga a la distorsionada posesi\u00f3n del femicida: \u00absi no puedes ser m\u00eda, no ser\u00e1s de nadie\u00bb. Prefieren destruir por completo la fuente de su decepci\u00f3n antes que tolerar la humillaci\u00f3n de seguir necesit\u00e1ndola.<\/p>\n<p>El mensaje del l\u00edder es: \u201cEl sistema es una estafa, yo te libero de la mentira\u201d. Y en ese relato, muchos encuentran un alivio amargo: la certeza de que no hay salvaci\u00f3n, pero tampoco m\u00e1s decepci\u00f3n.<\/p>\n<h2>La dependencia patol\u00f3gica: el l\u00edder como \u00fanico refugio<\/h2>\n<p>El l\u00edder debilita sistem\u00e1ticamente todo lo que da autonom\u00eda. Los lazos comunitarios, los sindicatos, la educaci\u00f3n cr\u00edtica, el empleo digno, la seguridad social. La sociedad, as\u00ed fragmentada, se convierte en una \u201chorda\u201d dependiente, que solo puede aferrarse verticalmente a la figura del \u201cpadre fuerte\u201d.<\/p>\n<p>Su falta de empat\u00eda y su impulsividad dejan de ser defectos para convertirse en prueba de autenticidad. \u00c9l es el \u201chombre necesario\u201d para un mundo que \u00e9l mismo ha vuelto m\u00e1s ca\u00f3tico. Sin embargo, esta construcci\u00f3n se sostiene sobre una base fr\u00e1gil: la negaci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<h2>La ca\u00edda: cuando el \u00eddolo muestra los pies de barro<\/h2>\n<p>Como se sabe, toda defensa ps\u00edquica basada en la negaci\u00f3n de la realidad termina colapsando.<br \/>La corrupci\u00f3n, el caos econ\u00f3mico o los v\u00ednculos con el narcotr\u00e1fico acaban por resquebrajar el relato del \u201csalvador\u201d.<\/p>\n<p>Es entonces cuando sus seguidores enfrentan una crisis narcisista terminal: \u00bfc\u00f3mo sostener la lealtad a quien los llev\u00f3 al abismo?<\/p>\n<p>Frente a esta disonancia, surgen mecanismos de defensa patol\u00f3gicos:<\/p>\n<ul>\n<li>Negaci\u00f3n y teor\u00edas conspirativas: \u201cEs un montaje de la oposici\u00f3n\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Racionalizaci\u00f3n perversa: \u201cPuede que haya corruptos alrededor, pero \u00e9l es honesto\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Desplazamiento de la rabia: la culpa es de los K, los sindicatos, de la prensa, de los \u201ctraidores\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>La ingenier\u00eda del desencanto y la instrumentalizaci\u00f3n global del malestar<\/h2>\n<p>Detr\u00e1s de este ciclo hay una \u00abingenier\u00eda del desencanto\u00bb. En efecto, durante d\u00e9cadas, poderes econ\u00f3micos y medi\u00e1ticos han promovido un relato que presenta al Estado como inherentemente corrupto e ineficiente. Este debilitamiento deliberado crea el caldo de cultivo para l\u00edderes anti-sistema que, en realidad, son \u00abt\u00edteres \u00fatiles\u00bb para esos mismos poderes.<\/p>\n<p>Mientras el l\u00edder distrae con su ret\u00f3rica revolucionaria, las \u00e9lites a las que responde aprovechan para saquear recursos, desregular mercados y concentrar m\u00e1s poder. El caos no es un efecto no deseado: es el negocio.<\/p>\n<h2>A modo de respuesta a nuestra pregunta inicial<\/h2>\n<p>La clave para comprender entonces la emergencia de la figura del l\u00edder perverso parece responder a la acci\u00f3n simult\u00e1neamente de dos cosas:<\/p>\n<p>Una respuesta defensiva y patol\u00f3gica a un dolor social no resuelto. No se trata de estupidez, sino de una l\u00f3gica psicol\u00f3gica de supervivencia emocional que surge de un caldo de cultivo de angustia colectiva, heridas narcisistas y pactos sociales rotos que la sociedad no ha podido procesar saludablemente.<\/p>\n<p>Un instrumento funcional para poderes globales. Las mismas \u00e9lites que durante d\u00e9cadas promovieron la \u00abingenier\u00eda del desencanto\u00bb encuentran en estos l\u00edderes \u201ct\u00edteres \u00fatiles\u201d. Mientras estos encabezan el espect\u00e1culo anti-sistema, las estructuras de poder global aprovechan para profundizar el desmantelamiento del Estado, la desregulaci\u00f3n y la concentraci\u00f3n de riqueza haciendo sus negocios.<\/p>\n<p>Esta dualidad parece explicar por qu\u00e9 el fen\u00f3meno es tan resistente. El l\u00edder perverso no es simplemente un monstruo impuesto desde fuera, pero tampoco es solo un emergente espont\u00e1neo del malestar social. Es el punto donde convergen la patolog\u00eda colectiva no resuelta y los intereses de poderes que se benefician del caos controlado que contribuyeron a producir.<\/p>\n<h2>Del abismo a la reconstrucci\u00f3n<\/h2>\n<p>La ca\u00edda del l\u00edder perverso no es el fin, sino el inicio de una encrucijada:<\/p>\n<ul>\n<li>O bien se profundiza la dependencia patol\u00f3gica y se busca un nuevo salvador a\u00fan m\u00e1s radical.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>O bien la sociedad enfrenta por fin su dolor y reconstruye, desde los escombros, lazos horizontales, instituciones confiables y una esperanza basada en la verdad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La tarea es monumental, pero necesaria. Se trata de hacer que la esperanza vuelva a ser una tentaci\u00f3n m\u00e1s poderosa que el goce perverso de la destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se trata de recuperar nuestro \u201cDerecho al Futuro\u201d.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 sectores importantes de la poblaci\u00f3n apoyan con fervor a l\u00edderes cuyas pol\u00edticas los perjudican y cuya falta de empat\u00eda o \u00e9tica es evidente? La respuesta no parece estar&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1617,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1616","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1616","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1616"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1616\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1617"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1616"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1616"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1616"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}