{"id":2170,"date":"2025-11-29T22:40:52","date_gmt":"2025-11-29T22:40:52","guid":{"rendered":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=2170"},"modified":"2025-11-29T22:40:52","modified_gmt":"2025-11-29T22:40:52","slug":"el-que-ya-lo-sabia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=2170","title":{"rendered":"El que ya lo sab\u00eda"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Cuando en 1992 Luis entr\u00f3 a la escuela de periodismo TEA, ten\u00eda 36 a\u00f1os, era padre de una ni\u00f1a de tres y encaraba un futuro m\u00e1s o menos previsible como broker de seguros. Ven\u00eda de una familia de clase media acomodada de Belgrano, con cuatro hijos de profesiones liberales, en la que quiz\u00e1s resultaba molesto que abandonara los estudios de Psicolog\u00eda para abrazar un oficio que, sin embargo, le calzaba como un traje hecho a medida.<\/p>\n<p>Los periodistas gozaban entonces de prestigio y respeto y en las redacciones a\u00fan se respiraba cultura, tabaco y bohemia (no en ese orden). Las empresas hegem\u00f3nicas del gremio pagaban con alguna generosidad y alentaban el profesionalismo, lejos de la realidad actual de precariedad rampante, m\u00e9tricas y <em>clickbait<\/em>.<\/p>\n<p>En TEA, adem\u00e1s del t\u00edtulo de periodista, Luis se hab\u00eda llevado otros que le entregaron los compa\u00f1eros de curso en la fiesta de egreso: el del m\u00e1s gru\u00f1\u00f3n y uno al \u00abyo ya lo sab\u00eda\u00bb, distinciones que lo cuadraban perfecto. Hab\u00eda viajado mucho y ya era un sibarita, mel\u00f3mano y cin\u00e9filo consagrado. Lo demostr\u00f3, por ejemplo, cuando durante uno de los tantos ejercicios de la escuela le toc\u00f3 entrevistar a Hermenegildo S\u00e1bat y charl\u00f3 de igual a igual sobre jazz y arte.<\/p>\n<p>O cuando conduc\u00eda un magazine semanal en una FM alternativa (la Latinoamericana, que funcionaba en una habitaci\u00f3n de una iglesia de Coghlan). Esa inteligencia sobresaliente tambi\u00e9n le hab\u00eda permitido, antes de recibirse en TEA, comenzar a colaborar en <em>La Naci\u00f3n<\/em> e ingresar a la secci\u00f3n Econom\u00eda de la agencia de noticias T\u00e9lam donde enseguida aprendi\u00f3 el ABC del formato, las claves tem\u00e1ticas de la secci\u00f3n y la urgencia de la noticia.<\/p>\n<p>En la empresa estatal estuvo hasta 1998 cuando, otra vez, la capacidad que ten\u00eda lo llev\u00f3 a pasar de colaborador a quedar fijo como redactor en <em>Information Technology<\/em>. Era la primera revista de tecnolog\u00eda para ejecutivos de Latinoam\u00e9rica, que gozaba de mucho prestigio porque se hac\u00eda un periodismo \u00e9tico, riguroso y sin concesiones, condiciones dif\u00edciles de encontrar en el rubro. Ni la complejidad ni el celo de las empresas que presionaban por la informaci\u00f3n le impidieron crecer hasta convertirse, en 2002 en el jefe de Redacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tuve la fortuna de acompa\u00f1arlo desde TEA, ser honrado por su amistad incondicional y compartir otros muchos empleos, incluida la redacci\u00f3n de <em>Tiempo<\/em>, donde comprob\u00e9 que el paso de los a\u00f1os, con alegr\u00edas y adversidades, no hab\u00edan alterado su personalidad erudita, con algunas pinceladas de cierta hosquedad que, sin embargo, nunca eclipsaron un gran humanismo y don de gente. \u00ab<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en 1992 Luis entr\u00f3 a la escuela de periodismo TEA, ten\u00eda 36 a\u00f1os, era padre de una ni\u00f1a de tres y encaraba un futuro m\u00e1s o menos previsible como&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2171,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2170","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2170"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2170\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}