{"id":2888,"date":"2026-01-24T16:37:34","date_gmt":"2026-01-24T16:37:34","guid":{"rendered":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=2888"},"modified":"2026-01-24T16:37:34","modified_gmt":"2026-01-24T16:37:34","slug":"educar-tambien-es-tomar-partido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=2888","title":{"rendered":"Educar tambi\u00e9n es tomar partido"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Hay decisiones que se anuncian como simples reorganizaciones, como si el sistema educativo fuera un engranaje t\u00e9cnico al que se le quita o se le agrega una pieza sin consecuencias profundas. Pero la <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/etiqueta\/educacion\/\" target=\"_blank\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/etiqueta\/educacion\/\" rel=\"noreferrer noopener\">educaci\u00f3n<\/a> no funciona as\u00ed. Nunca funcion\u00f3 as\u00ed. <strong>Cada definici\u00f3n sobre qu\u00e9 se ense\u00f1a, qu\u00e9 se prioriza y qu\u00e9 se elimina expresa una concepci\u00f3n de sociedad, de poder y de futuro. Por eso, la supresi\u00f3n de la jornada \u201cEducar en Igualdad\u201d no puede leerse como un detalle administrativo: <\/strong>es una definici\u00f3n pol\u00edtica de alto impacto simb\u00f3lico y material.<\/p>\n<p>La escuela no es un espacio neutro donde los conflictos sociales quedan suspendidos en la puerta. Al contrario, <strong>es uno de los pocos \u00e1mbitos donde esos conflictos pueden ser pensados, elaborados y discutidos colectivamente. <\/strong>All\u00ed donde la violencia atraviesa la vida cotidiana -en los hogares, en los v\u00ednculos, en las calles- la escuela tiene la posibilidad de ofrecer algo distinto: palabras, tiempo, escucha, pensamiento cr\u00edtico. Quitar deliberadamente ese espacio implica aceptar que ciertas desigualdades no merecen ser problematizadas en el \u00e1mbito p\u00fablico de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os,<strong> la jornada <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/educar_en_igualdad_2.pdf\" target=\"_blank\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/educar_en_igualdad_2.pdf\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">\u201cEducar en Igualdad\u201d<\/a> habilit\u00f3 conversaciones que no siempre encontraban lugar en otros \u00e1mbitos. <\/strong>No se trataba de bajar l\u00ednea ni de imponer respuestas prefabricadas, sino de generar condiciones para que ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes pudieran poner en palabras experiencias, dudas, miedos y preguntas. Para muchas infancias, ese fue el primer espacio donde escuchar que la violencia no es normal, que el maltrato no es una forma de amor, que el silencio no es una obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La violencia de g\u00e9nero no irrumpe de manera repentina. Se construye lentamente, en aprendizajes cotidianos, en roles asignados, en jerarqu\u00edas que se naturalizan desde edades tempranas. Se aprende a callar, a tolerar, a justificar. Precisamente por eso, tambi\u00e9n puede desaprenderse. Pero ese proceso no ocurre espont\u00e1neamente: requiere una educaci\u00f3n que asuma el conflicto, que lo nombre y que lo trabaje con responsabilidad colectiva.<\/p>\n<p><strong>Las infancias no llegan a la escuela como hojas en blanco. Llegan con historias, con marcas, con vivencias <\/strong>que muchas veces no saben c\u00f3mo ordenar. La escuela es, para muchas de ellas, el \u00fanico espacio donde esas experiencias pueden ser miradas sin juicio, sin culpa y sin miedo. Cuando el Estado decide retirarse de ese lugar, no protege a las infancias de debates inc\u00f3modos; las expone a una pedagog\u00eda impl\u00edcita mucho m\u00e1s cruel, donde el silencio legitima la desigualdad.<\/p>\n<p>Se suele invocar la idea de neutralidad para justificar este tipo de decisiones. Pero la neutralidad educativa no existe. Callar tambi\u00e9n ense\u00f1a. Ense\u00f1a que hay temas que no merecen tiempo escolar, que ciertos dolores son privados, que algunas violencias pueden seguir ocurriendo sin ser nombradas. Esa ense\u00f1anza no es inocente: consolida un orden donde las relaciones de poder permanecen intactas.<\/p>\n<p>Educar no es transmitir informaci\u00f3n de manera as\u00e9ptica. Es formar sujetos capaces de leer cr\u00edticamente la realidad que habitan. Es ofrecer herramientas para comprender el mundo y, eventualmente, transformarlo. Una escuela que renuncia a esa funci\u00f3n no se vuelve m\u00e1s libre ni m\u00e1s plural: se vuelve funcional a las desigualdades existentes.<\/p>\n<p><strong>Delegar la educaci\u00f3n en igualdad a la voluntad individual de cada instituci\u00f3n o de cada familia no ampl\u00eda derechos, los fragmenta.<\/strong> Genera trayectorias educativas desiguales, donde algunas infancias acceden a espacios de reflexi\u00f3n y cuidado y otras quedan excluidas. En materia de derechos, el Estado no puede limitarse a acompa\u00f1ar cuando hay demanda: tiene la obligaci\u00f3n de garantizar condiciones m\u00ednimas de igualdad para todas y todos.<\/p>\n<p><strong>La escuela es uno de los pocos lugares donde la palabra puede disputar sentido al miedo. <\/strong>All\u00ed donde la violencia se naturaliza en la vida privada, la educaci\u00f3n tiene la potencia de abrir preguntas, de correr culpas, de construir conciencia cr\u00edtica. Quitar deliberadamente ese espacio es dejar a las infancias a merced de pedagog\u00edas silenciosas que ense\u00f1an obediencia, desigualdad y resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Educar en igualdad nunca fue una concesi\u00f3n cultural ni un exceso discursivo. Fue una forma concreta de asumir que la democracia tambi\u00e9n se aprende. <\/strong>Y cuando el Estado decide que esa tarea ya no le corresponde, no est\u00e1 simplificando su rol: est\u00e1 renunciando a su responsabilidad hist\u00f3rica de formar sujetos capaces de transformar la realidad que habitan.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Escuela-clases-comienzo-Tucuman-foto-Araoz-Diego-Telam-1-1024x683-1.jpg\" alt=\"Educar tambi\u00e9n es tomar partido\" class=\"wp-image-959362\" title=\"Educar tambi\u00e9n es tomar partido 1\"\/><\/figure>\n<div class=\"credits text-right mt-2 d-flex justify-content-end align-items-center  \">\n<p>\n        <span>Foto: Diego Ar\u00e1oz \/ T\u00e9lam<\/span>\n            <\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay decisiones que se anuncian como simples reorganizaciones, como si el sistema educativo fuera un engranaje t\u00e9cnico al que se le quita o se le agrega una pieza sin consecuencias&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2889,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2888","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2888"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2888\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}