{"id":3128,"date":"2026-02-09T16:34:42","date_gmt":"2026-02-09T16:34:42","guid":{"rendered":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=3128"},"modified":"2026-02-09T16:34:42","modified_gmt":"2026-02-09T16:34:42","slug":"hijos-o-perros-la-pregunta-incomoda-que-define-a-la-argentina-de-2026-y-los-nuevos-lazos-del-indivualismo-feroz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=3128","title":{"rendered":"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Argentina se encuentra hoy atravesando un momento hist\u00f3rico signado por fuertes transformaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales, <strong>con el ascenso de l\u00f3gicas de la ultraderecha que promueven un individualismo extremo, <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/etiqueta\/estado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un Estado m\u00ednimo <\/a>y un desmantelamiento de las redes de protecci\u00f3n social<\/strong>. En este contexto, emergen datos demogr\u00e1ficos y sociales alarmantes: <strong>una marcada ca\u00edda en los \u00edndices de natalidad y matr\u00edculas escolares, un aumento en la tasa de mortalidad infantil y, en aparente contrapunto, un incremento significativo en la tenencia de mascotas en los hogares<\/strong>. <\/p>\n<p>Este texto propone analizar esta constelaci\u00f3n de fen\u00f3menos, no como hechos aislados, sino como<strong> s\u00edntomas entrelazados de un malestar social profundo.<\/strong> Para ello, retomaremos conceptos del psicoan\u00e1lisis en clave social y los cruzaremos con perspectivas cr\u00edticas socioculturales, interpretando estos datos como <strong>expresiones de una crisis en los lazos comunitarios, el deseo y las estructuras de sost\u00e9n simb\u00f3lico y material.<\/strong><\/p>\n<p>Las cifras demuestran que esta no es una mera percepci\u00f3n. Seg\u00fan los \u00faltimos datos del <a href=\"https:\/\/www.indec.gob.ar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">INDEC <\/a>(primer trimestre de 2025), la <strong>Tasa Global de Fecundidad en Argentina<\/strong> se mantiene en ca\u00edda libre, situ\u00e1ndose en torno a <strong>1,4 hijos por mujer,<\/strong> consolidando una tendencia que nos aleja dr\u00e1sticamente del nivel de reemplazo generacional (2,1). En la Ciudad de Buenos Aires, este indicador es cr\u00edtico, proyect\u00e1ndose por debajo de 1,2 (estimaciones basadas en registros hospitalarios, 2024). <\/p>\n<p>Paralelamente, <strong>la tenencia de mascotas alcanza cifras r\u00e9cord: <\/strong>seg\u00fan el \u00faltimo informe sectorial (2024), el 82% de los hogares argentinos convive con al menos una mascota, y <strong>en CABA se estima que la poblaci\u00f3n de perros y gatos ya supera los 2,5 millones<\/strong>. Este cruce de datos no es anecd\u00f3tico; como se anticip\u00f3, es el soporte num\u00e9rico de una transformaci\u00f3n profunda en los deseos y los lazos sociales.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<h2>El principio de realidad neoliberal y la renuncia al porvenir: lo social en lo ps\u00edquico<\/h2>\n<p><strong>Sigmund Freud<\/strong>, en \u201cEl malestar en la cultura\u201d, postul\u00f3 que la civilizaci\u00f3n se construye sobre una renuncia pulsional, un sacrificio de satisfacciones individuales a cambio de seguridad y bienestar colectivo. El \u201cprincipio de realidad\u201d impone postergaciones en funci\u00f3n de un futuro previsible y protegido. La l\u00f3gica de la ultraderecha en el poder, con su \u00e9nfasis en la meritocracia radical, la precarizaci\u00f3n laboral extrema, la desregulaci\u00f3n y el desfinanciamiento de la salud y la educaci\u00f3n, dinamita este contrato simb\u00f3lico. <\/p>\n<p>En otras palabras, <strong>cuando el Estado deja de garantizar trabajos dignos, escuelas de calidad y salud accesible, el pacto b\u00e1sico que nos une como sociedad -el esfuerzo hoy por un ma\u00f1ana mejor- se quiebra. <\/strong>El futuro deja de ser un horizonte de realizaci\u00f3n para transformarse en una amenaza de incertidumbre absoluta.<\/p>\n<p>Esta incertidumbre se corporiza en n\u00fameros elocuentes y recientes. Los reportes de estad\u00edsticas vitales preliminares para 2024 indican que la natalidad sigue en descenso acelerado, con una reducci\u00f3n interanual estimada del 6-8% en el n\u00famero de nacimientos, marcando un nuevo m\u00ednimo hist\u00f3rico desde que se lleva registro (Direcci\u00f3n de Estad\u00edsticas e Informaci\u00f3n en Salud -DEIS-, datos a diciembre de 2024). <\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Foto_20240313_alumnos-escuela-publica-telam.jpg\" alt=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz\" class=\"wp-image-913741\" title=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz 1\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>El sistema educativo ya refleja este vaciamiento demogr\u00e1fico<\/strong>: el Ministerio de Educaci\u00f3n reporta (inicio del ciclo lectivo 2025) una ca\u00edda sostenida y pronunciada en las inscripciones a sala de 3, 4 y 5 a\u00f1os, especialmente en el sector p\u00fablico, donde la matr\u00edcula se reduce a un ritmo mayor que el de la poblaci\u00f3n en edad escolar. Cada punto porcentual de ca\u00edda es la expresi\u00f3n estad\u00edstica de miles de proyectos de vida y de familia pospuestos o abandonados.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva psicosocial, <strong>la decisi\u00f3n de no tener hijos (o de postergarla indefinidamente) no es meramente un c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Parece ser, ante todo, \u201cun acto ps\u00edquico de protecci\u00f3n\u201d. <\/strong><\/p>\n<p>Esta abstracci\u00f3n estad\u00edstica tiene rostro humano. Como dice Laura, una vecina de 32 a\u00f1os del barrio de Palermo: <strong>\u201cAntes so\u00f1aba con tener dos hijos. Hoy, con un sueldo que no me alcanza para alquilar un departamento de dos ambientes y viendo c\u00f3mo cierran salitas en el hospital de mi barrio, apenas puedo pensar en mantener a mi perra<\/strong>. Ella me da un amor que no me exige lo que el mundo no me puede dar: seguridad\u201d. <\/p>\n<p>Su voz refleja una experiencia com\u00fan, donde la incertidumbre material transforma los deseos m\u00e1s profundos.<\/p>\n<p>Traer un hijo\/a al mundo implica confiar en un porvenir m\u00ednimamente hospitalario, en una comunidad que lo acoja y en instituciones (escuelas, hospitales) que lo sostengan. <strong>Cuando el Estado se retira, cuando la comunidad se fractura por el s\u00e1lvese quien pueda, y cuando el trabajo no garantiza subsistencia, el acto de procrear puede vivirse como una irresponsabilidad pulsional, ligado al riesgo de exponer a ese hijo\/a a un \u201cprincipio de realidad\u201d devenido en pura hostilidad.<\/strong> <\/p>\n<p>La ca\u00edda de la natalidad y las matr\u00edculas escolares es, as\u00ed, la materializaci\u00f3n estad\u00edstica de una \u201cp\u00e9rdida colectiva de confianza en el porvenir\u201d.<strong> El aumento de la mortalidad infantil es la consecuencia m\u00e1s tr\u00e1gica y directa de este desmantelamiento.<\/strong> Es el \u00edndice brutal que muestra c\u00f3mo la retirada del Estado afecta a los m\u00e1s vulnerables, convirtiendo lo socialmente evitable en destino individual.<\/p>\n<p>El rostro m\u00e1s cruel y actual de esta din\u00e1mica lo muestra el repunte inquietante de la mortalidad infantil durante 2024. Si bien los datos definitivos se consolidar\u00e1n a mediados de 2025, los reportes epidemiol\u00f3gicos trimestrales y las alertas de las sociedades de pediatr\u00eda (SAP, 2024) se\u00f1alan un aumento significativo en las muertes infantiles por causas prevenibles (infecciones respiratorias, desnutrici\u00f3n, enfermedades diarreicas), especialmente en las provincias del Noreste Argentino (NEA) y en los barrios m\u00e1s vulnerables del conurbano bonaerense. <\/p>\n<p><strong>Este retroceso, luego de a\u00f1os de avances, es atribuido por los expertos al desabastecimiento cr\u00f3nico de medicamentos esenciales en los hospitales p\u00fablicos, la subalimentaci\u00f3n y el deterioro de las condiciones ambientales en los hogares m\u00e1s pobre<\/strong>s. No es una fatalidad, es el resultado de pol\u00edticas que han desguarnecido a la primera infancia.<\/p>\n<p>Frente a este panorama de retracci\u00f3n estatal, sin embargo, no todo es pasividad o mera adaptaci\u00f3n sintom\u00e1tica. En los intersticios de esta crisis, emergen con fuerza redes de solidaridad y acci\u00f3n colectiva que buscan tejer un nuevo contrato social desde abajo. <\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79-1024x683.jpg\" alt=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz\" class=\"wp-image-1046508\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/comedores79.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz 2\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Comedores y merenderos comunitarios que sostienen la alimentaci\u00f3n de ni\u00f1os y familias<\/strong>, cooperativas de trabajo y vivienda que generan econom\u00edas alternativas, y movimientos de mujeres y diversidades que construyen cuidados colectivos, son ejemplos de una sociedad civil que resiste la l\u00f3gica del \u00abs\u00e1lvese quien pueda\u00bb. <\/p>\n<p>Estas experiencias, aunque a menudo precarias y subfinanciadas, encarnan un <strong>\u00abEros social\u00bb <\/strong>persistente. Demuestran que el deseo de comunidad y cuidado mutuo no ha desaparecido, sino que busca nuevos cauces frente al vac\u00edo institucional. Su existencia interpela la narrativa de una sustituci\u00f3n completa de lo humano por lo animal, mostrando que, paralelamente al refugio en el v\u00ednculo con las mascotas, hay un esfuerzo por reinventar los lazos humanos desde la vulnerabilidad compartida y la reciprocidad.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-tiempo-argentino wp-block-embed-tiempo-argentino\"\/>\n<h2>Las mascotas como objetos de amor en la era del desenganche: una sustituci\u00f3n sintom\u00e1tica<\/h2>\n<p>Mientras la curva de natalidad se hunde,<strong> la industria y la cultura en torno a las mascotas no conocen techo. <\/strong>Los datos de 2024 son reveladores: seg\u00fan la C\u00e1mara de la Industria de Alimentos Balanceados (CIIA), el parque total de mascotas (perros y gatos) en Argentina supera los 35 millones, en un pa\u00eds con 46 millones de habitantes. <\/p>\n<p><strong>El gasto promedio mensual por mascota ha aumentado un 40% en t\u00e9rminos reales respecto a 2023 (ajustado por inflaci\u00f3n),<\/strong> impulsado por la humanizaci\u00f3n de los cuidados: alimentos premium, seguros de salud, psic\u00f3logos caninos y servicios de \u201cpet sitting\u201d. Un sondeo de consumo (Kantar, Q4 2024) revela que para el 7 de cada 10 argentinos bajo los 40 a\u00f1os, su mascota es considerada \u201csu hijo\u201d. <\/p>\n<p>Estas cifras no solo delinean un sector econ\u00f3mico anti fr\u00e1gil; <strong>son el term\u00f3metro de una inversi\u00f3n emocional y econ\u00f3mica masiva, <\/strong>desplazada hacia un v\u00ednculo que promete una reciprocidad sin las complejidades y los costos sociales de la crianza humana.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno se observa en casos como el de Marcos y Sof\u00eda, una pareja de profesionales de CABA que decidi\u00f3 no tener hijos. \u201c<strong>Toto, nuestro labrador, es nuestro centro. Lo llevamos a la guarder\u00eda canina, le celebramos su cumplea\u00f1os y es nuestro proyecto en com\u00fan<\/strong>. Criar a un ni\u00f1o en este pa\u00eds ser\u00eda una ansiedad constante\u201d, explican. Su historia ejemplifica el desplazamiento del proyecto parental hacia un cuidado que se percibe como m\u00e1s controlable y menos angustiante.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"783\" height=\"522\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/web-mascotas-telam.jpg\" alt=\"perro\" class=\"wp-image-586188\" title=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz 3\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Frente a esta renuncia a un proyecto de vida familiar tradicional (y, en su base, a un proyecto de sociedad), <strong>el aumento explosivo de mascotas en los hogares adquiere un significado profundo<\/strong>. Freud analiz\u00f3 c\u00f3mo la libido, la energ\u00eda del deseo, puede investir diversos objetos: personas, ideales, actividades. En una sociedad donde los lazos humanos se vuelven fr\u00e1giles, competitivos y dolorosos (el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d como mandato social), <strong>\u201cla mascota emerge como un objeto de amor perfecto\u201d<\/strong>. Ofrece una relaci\u00f3n aparentemente libre de las complejidades y decepciones de lo humano: amor incondicional, lealtad absoluta, simplicidad en el afecto.<\/p>\n<p>Desde una cr\u00edtica sociocultural, este fen\u00f3meno no es inocente. Refleja lo que el fil\u00f3sofo Byung-Chul Han llamar\u00eda<strong> la \u201csociedad del cansancio\u201d<\/strong>, donde las relaciones horizontales, exigentes y conflictivas, son reemplazadas por v\u00ednculos verticales, controlables y de bajo riesgo. La mascota es el \u201csustituto sintom\u00e1tico del hijo y del otro social\u201d. <\/p>\n<p>Esto significa que, para muchas personas, <strong>el v\u00ednculo con una mascota llena un vac\u00edo afectivo y de prop\u00f3sito que, en otras condiciones, podr\u00eda estar dirigido a formar una familia o a involucrarse m\u00e1s profundamente en la comunidad.<\/strong> Es un objeto de cuidado que no cuestiona, que no exige costosa educaci\u00f3n ni seguridad social a largo plazo, y que satisface la pulsi\u00f3n de amar y ser amado en un formato gestionable, incluso mercantilizado (la industria de las mascotas florece). <\/p>\n<p>Este desplazamiento del deseo desde lo humano-comunitario hacia lo animal-dom\u00e9stico <strong>es un indicador elocuente de la retracci\u00f3n del sujeto a una esfera privada y empobrecida de lo social,<\/strong> donde el lazo se busca sin sus riesgos inherentes.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<h2>La ultraderecha y la pulsi\u00f3n de muerte: desligadura social y goce del individualismo<\/h2>\n<p>El psicoan\u00e1lisis tambi\u00e9n nos ofrece la categor\u00eda de \u201cpulsi\u00f3n de muerte\u201d (Thanatos), aquella <strong>tendencia a la desintegraci\u00f3n, a la vuelta a lo inorg\u00e1nico, que opera en tensi\u00f3n con la pulsi\u00f3n de vida (Eros), que une y construye.<\/strong> Las pol\u00edticas de la ultraderecha, en su culto al individuo absoluto y su desprecio por lo colectivo, pueden leerse como una \u201cpuesta en acto social de la pulsi\u00f3n de muerte\u201d. Desligan, atomizan, desintegran los tejidos comunitarios (sindicatos, cooperativas, redes barriales), debilitan el lazo social que es la base misma de la cultura y la supervivencia.<\/p>\n<p>En este marco, la ca\u00edda de la natalidad (Eros en retirada) y el aumento de la mortalidad infantil (Thanatos triunfante en los cuerpos m\u00e1s fr\u00e1giles) no son paradojas, sino<strong> consecuencias l\u00f3gicas<\/strong>. La sociedad es exhortada a un goce individualista y autodestructivo, donde el \u00e9xito se mide en la capacidad de prescindir de los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>La mascota, en este escenario, es el compa\u00f1ero ideal para el sujeto aislado: <strong>un ser que no representa la alteridad real, sino un espejo mudo de la propia soledad.<\/strong> La familia, como c\u00e9lula b\u00e1sica de reproducci\u00f3n social y cultural, se contrae y muta, reemplazando a sus miembros m\u00e1s demandantes (ni\u00f1as\/os y adolescentes) por seres que encarnan una compa\u00f1\u00eda sin las exigencias de la alteridad.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/milei-motosierra-@jmilei-ok.jpg\" alt=\"Estado\" class=\"wp-image-959010\" title=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz 4\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Cabe aclarar que esta lectura de las pol\u00edticas como \u00abpulsi\u00f3n de muerte\u00bb social no busca establecer una equivalencia simplista ni un binomio absoluto. La complejidad de los fen\u00f3menos sociales exige evitar reduccionismos. El psicoan\u00e1lisis advierte que <strong>Thanatos y Eros no son fuerzas externas, sino que coexisten y se entrelazan en todo sujeto e instituci\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n<p>Las din\u00e1micas de desligadura y atomizaci\u00f3n que se observan pueden ser potenciadas por ciertas l\u00f3gicas pol\u00edticas, pero tambi\u00e9n son el resultado de d\u00e9cadas de transformaciones estructurales neoliberales, cambios tecnol\u00f3gicos y mutaciones culturales globales. <strong>Criticar espec\u00edficamente las pol\u00edticas que exacerban la fractura social no implica negar la presencia de pulsiones destructivas en otros modelos pol\u00edticos o en la sociedad misma<\/strong>. <\/p>\n<p>Se trata, m\u00e1s bien, de se\u00f1alar c\u00f3mo un determinado marco ideol\u00f3gico, al erigir el inter\u00e9s individual extremo como \u00fanico principio organizador, institucionaliza y celebra una dimensi\u00f3n de la pulsi\u00f3n de muerte, d\u00e1ndole un marco de legitimidad pol\u00edtica que profundiza la crisis de los lazos.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<h2>\u00bfHijos o perros?: Precariedad y horizonte incierto<\/h2>\n<p>Si bien el fen\u00f3meno analizado presenta matices propios de la coyuntura pol\u00edtica argentina,<strong> no se trata de un proceso aislado, sino de la expresi\u00f3n local de tendencias globales profundas<\/strong>. La ca\u00edda sostenida de la natalidad por debajo del nivel de reemplazo es una constante en gran parte de Europa, Asia Oriental y Am\u00e9rica Latina, donde sociedades sometidas a una creciente precariedad laboral y a un horizonte incierto postergan o renuncian a la parentalidad. <\/p>\n<p>De manera paralela, <strong>la humanizaci\u00f3n de las mascotas y su incorporaci\u00f3n como n\u00facleos afectivos centrales es un patr\u00f3n documentado en pa\u00edses con Estados de bienestar en retroceso<\/strong>, desde Estados Unidos hasta Jap\u00f3n, donde el mercado pet florece como s\u00edntoma de lo que algunos soci\u00f3logos han denominado la \u00abprivatizaci\u00f3n del cuidado\u00bb. <\/p>\n<p><strong>Lo distintivo del caso argentino es la velocidad y la intensidad con que estas tendencias se han manifestado<\/strong> bajo el impacto de pol\u00edticas de desmantelamiento acelerado, convirtiendo al pa\u00eds en un caso de estudio paradigm\u00e1tico de c\u00f3mo la desintegraci\u00f3n deliberada de lo p\u00fablico puede exacerbar, en pocos a\u00f1os, din\u00e1micas de desligadura social que en otras latitudes llevaron d\u00e9cadas en consolidarse. Esta perspectiva comparativa no diluye la responsabilidad pol\u00edtica local, sino que la sit\u00faa en un escenario mundial donde la disputa entre el hiperindividualismo y la reconstrucci\u00f3n de lo com\u00fan define el futuro de los lazos sociales.<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n de datos sobre natalidad, mortalidad infantil y tenencia de mascotas en la Argentina actual<strong> no es una casualidad estad\u00edstica<\/strong>. Es la radiograf\u00eda de un \u201ccuerpo social enfermo de desesperanza y desligadura\u201d. Desde el psicoan\u00e1lisis en clave social, vemos c\u00f3mo el desmantelamiento de las condiciones materiales y simb\u00f3licas de un futuro com\u00fan (principio de realidad hostil) conduce a una retracci\u00f3n del deseo de perpetuaci\u00f3n (Eros). <\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado-1024x683.jpg\" alt=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz\" class=\"wp-image-1040490\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/bebe-internado.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz 5\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Desde la cr\u00edtica sociocultural, observamos c\u00f3mo el individualismo feroz promovido por l\u00f3gicas de ultraderecha produce sustitutos sintom\u00e1ticos para el lazo social roto, donde la mascota cumple la funci\u00f3n de objeto de amor en una era de desenganche humano.<\/p>\n<p>El aumento de la mortalidad infantil es la prueba m\u00e1s dolorosa de que esta no es una \u201celecci\u00f3n de vida\u201d libre, sino una derrota social planificada. Mientras se celebra la \u201clibertad\u201d del individuo desvinculado, se abandona a la muerte evitable a los que no tienen voz.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros m\u00e1s recientes, fr\u00edos y contundentes,<strong> dibujan un panorama que nos interpela hoy: aproximadamente 1,4 hijos por mujer frente a m\u00e1s de 1,5 mascotas por hogar<\/strong>; una mortalidad infantil que repunta en las provincias m\u00e1s pobres mientras el mercado pet crece a dos d\u00edgitos anuales por encima de la inflaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Este contraste extremo, validado por los datos de 2024, no habla de \u201cestilos de vida\u201d elegidos libremente, sino de un \u201cs\u00edntoma social cuantificable y agravado\u201d. Cuando una sociedad, en apenas un a\u00f1o, destina m\u00e1s recursos a suplementos nutricionales para animales que a la compra de leche fortificada para ni\u00f1os; cuando las guarder\u00edas p\u00fablicas cierran aulas por falta de ni\u00f1os mientras las guarder\u00edas caninas (doggy daycare) multiplican sus sucursales, estamos frente a una \u201cencrucijada civilizatoria\u201d. <\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<h2>Del diagn\u00f3stico a la acci\u00f3n<\/h2>\n<p>Los datos nos convocan a una <strong>pregunta urgente e inc\u00f3moda:<\/strong> \u00bfQu\u00e9 identidad colectiva estamos construyendo si el deseo de cuidado y proyecci\u00f3n futura encuentra su expresi\u00f3n m\u00e1s plena y viable no en la cuna, sino en la caseta del perro?<\/p>\n<p>Este diagn\u00f3stico sombr\u00edo, sin embargo, no debe oscurecer los brotes de futuros alternativos que germinan en el presente. Junto a la cifra fr\u00eda de la mortalidad infantil, <strong>est\u00e1 el trabajo incansable de pediatras, agentes sanitarios y promotores de salud en los barrios m\u00e1s postergados<\/strong>. Frente al cierre de aulas, se multiplican las bibliotecas populares y los espacios educativos autogestionados. <\/p>\n<p>En contrapunto al mercado \u201cpet\u201d individualista, crecen las redes de adopci\u00f3n responsable y el voluntariado en refugios, que son, a su manera, actos de cuidado comunitario extendido hacia otros seres vivos. Estos ejemplos no solucionan la crisis estructural, pero son faros que demuestran que la pulsi\u00f3n de vida (Eros) colectiva no ha sido aniquilada. <\/p>\n<p>Se\u00f1alan que la \u00abconfianza en el porvenir\u00bb no se reconstruye solo desde el Estado, sino tambi\u00e9n desde micropol\u00edticas del encuentro que prefiguran, en la pr\u00e1ctica, la comunidad hospitalaria que se anhela. Reconocer estas formas de resistencia es fundamental para no naturalizar la derrota y para cartografiar los puntos desde donde podr\u00eda emerger una nueva gram\u00e1tica del cuidado colectivo.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario-1024x683.jpg\" alt=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz\" class=\"wp-image-993921\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/El-Gobierno-promulgo-las-leyes-de-emergencia-pediatrica-y-financiamiento-universitario.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"\u00bfHijos o perros? La pregunta inc\u00f3moda que define a la Argentina de 2026 y los nuevos lazos del indivualismo feroz 6\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Frenar esta din\u00e1mica requiere m\u00e1s que diagn\u00f3sticos;<\/strong> exige pol\u00edticas p\u00fablicas audaces que reinstauren la confianza. Inspirarse en ejemplos como la \u201cKindergeld\u201d (subsidio universal por hijo) de Alemania, combinado con un sistema robusto de jardines maternales p\u00fablicos y accesibles como en Uruguay, puede ser un camino. <\/p>\n<p>A nivel municipal, programas de<strong> \u201cComunidades de Cuidado\u201d<\/strong> que integren centros de salud, escuelas y organizaciones barriales -siguiendo el modelo de algunas experiencias en Espa\u00f1a- podr\u00edan tejer redes de sost\u00e9n concretas. El objetivo es claro: hacer que la crianza deje de ser un riesgo individual y se convierta en una responsabilidad social compartida y garantizada.<\/p>\n<p><strong>La respuesta a este panorama no es moralizar sobre las decisiones personales, sino reconstruir urgentemente el entramado comunitario y estatal<\/strong> que hace que traer un hijo al mundo, cuidarlo y educarlo no sea un acto de temeridad, sino de confianza en un proyecto colectivo. Mientras eso no ocurra, seguiremos siendo una sociedad que, sintom\u00e1ticamente, prefiere los ronroneos a la risa de un ni\u00f1o\/a, porque lo primero exige mucho menos de nosotros como comunidad.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Argentina se encuentra hoy atravesando un momento hist\u00f3rico signado por fuertes transformaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales, con el ascenso de l\u00f3gicas de la ultraderecha que promueven un individualismo extremo, un&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3129,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3128","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3128\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/larevistainka.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}