{"id":3208,"date":"2026-02-15T03:40:52","date_gmt":"2026-02-15T03:40:52","guid":{"rendered":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=3208"},"modified":"2026-02-15T03:40:52","modified_gmt":"2026-02-15T03:40:52","slug":"un-western-boliviano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/larevistainka.info\/?p=3208","title":{"rendered":"Un western boliviano"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>El tren serpentea por la ladera de una monta\u00f1a en plena Puna boliviana. En el vag\u00f3n popular, varias cholas se cubren las narices con sus mantillas para evitar el polvo que se cuela por las ventanas. Las abarcas curtidas de los campesinos que viajan hacia Oruro se asoman entre las frazadas, mientras cacerolas y cajones con gallinas bailan en el pasillo. Hace tres horas que el convoy del Wara Wara del Sur avanza a los tirones gan\u00e1ndole terreno al Altiplano. El sol cae y la bocina de la locomotora interrumpe el di\u00e1logo quechua-aymara-espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u201cTupiza, se\u00f1ores. Cancelando sus pasajes con sencillo\u201d, avisa el guarda mientras las casas de adobe se dibujan tras los vidrios manchados. \u201cAy caballero\u2026 ese billetito no se lo puedo aceptar. \u00bfNo ve c\u00f3mo est\u00e1 este papel?\u201d, dice entre lamento y resignaci\u00f3n, y lo devuelve. Deben ser las paradojas de seguirle el rastro a uno de los bandidos m\u00e1s legendarios del Far West. El guarda tiene raz\u00f3n: es un aut\u00e9ntico d\u00f3lar marcado.<\/p>\n<p>En la estaci\u00f3n, las caseras ofrecen choclo con queso y hojas de coca. La regi\u00f3n minera de Sud Chichas ya no vive sus \u00e9pocas doradas, cuando el \u201cmetal del diablo\u201d hac\u00eda nadar en billetes a los \u201cBarones del esta\u00f1o\u201d y atra\u00eda a aventureros y bandoleros. As\u00ed fue como a mediados de 1908, luego de un periplo que incluy\u00f3 el arrabal porte\u00f1o y la Patagonia, llegaron a estos pagos Butch Cassidy y Sundance Kid. Planeaban dar el \u00faltimo gran golpe de sus vidas.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR-1024x683.jpg\" alt=\"Un western boliviano\" class=\"wp-image-1049526\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-2-NGR.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"Un western boliviano 1\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>El dise\u00f1o de Tupiza es tradicional: plaza flanqueada por la iglesia, la alcald\u00eda y la escuela. Un diariero comenta que las dependencias no han cambiado mucho. El banco pas\u00f3 a ser la nueva alcald\u00eda, pero conserva su b\u00f3veda original. Sobre una calle lateral, una cantina desentona con aires de lejano oeste. \u201cPregunte por Cuqui, sabe mucho de Butch Cassidy\u201d, sugiere el canillita. En la cantina no hay cowboys; unos turistas gringos apuran un licuado de banana mientras planean una excursi\u00f3n al salar de Uyuni.<\/p>\n<p>Cuentan que Cassidy y el Kid llegaron en agosto de 1908. Butch so\u00f1aba con un retiro digno en las tierras de Santa Cruz de la Sierra, pero a\u00fan faltaba solventar aquella jubilaci\u00f3n. Tomaba apuntes sobre las rutinas del banco. El destino le jug\u00f3 una mala pasada: un destacamento de caballer\u00eda del Regimiento Abaroa lleg\u00f3 a la ciudad y se hosped\u00f3 en un hotel lindante al bot\u00edn.<\/p>\n<p>Cansado de esperar, Butch apunt\u00f3 a la fortuna de la Compa\u00f1\u00eda Aramayo y Francke. Un sopl\u00f3n le avis\u00f3 que un empleado llevar\u00eda una remesa de medio mill\u00f3n de d\u00f3lares a trav\u00e9s del altiplano. El golpe parec\u00eda un juego de ni\u00f1os para el l\u00edder de la Pandilla Salvaje, un profesional con mil d\u00f3lares de recompensa por su cabeza y la agencia de detectives Pinkerton sigui\u00e9ndole las pisadas.<\/p>\n<p>Cuqui es Jorge Pereyra Ganam, pr\u00f3spero empresario y ex alcalde de la ciudad. En el living de su casa, un programa de Fox Sports acompa\u00f1a su spaghetti western con salsa de carne: \u201cCreo que los tupice\u00f1os tenemos m\u00e1s de argentinos que de bolivianos. En 1810 apoyamos la revoluci\u00f3n de Buenos Aires\u201d. Explica que compr\u00f3 la residencia de la familia Aramayo para abrir un spa. \u201cMuchos vienen por lo de Butch Cassidy\u201d. Cuqui investig\u00f3 el atraco trazando l\u00edneas de escape hacia San Vicente. \u201cCreo que quer\u00edan salir a la costa y huir en barco. Hay dos hip\u00f3tesis: murieron o escaparon\u201d. \u00bfCu\u00e1l le cierra m\u00e1s? \u201cYo creo que escapan. Si no los pudieron agarrar en Norteam\u00e9rica, \u00bflos van a agarrar ac\u00e1? Su supuesta muerte representa el cierre de los tiempos de los grandes cuatreros\u201d.<\/p>\n<p>La casa de Aramayo es imponente, con detalles tra\u00eddos de Europa y un sistema de calefacci\u00f3n que la mayor\u00eda de los bolivianos desconoce. La sociedad industrial no ha sido tan bondadosa por estos pagos.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR-1024x683.jpg\" alt=\"Un western boliviano\" class=\"wp-image-1049527\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Butch-Cassidy-y-Sundance-Kid-Western-Boliviano-1-NGR.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"Un western boliviano 2\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Noticia de \u00faltimo momento: \u201cTupiza, Noviembre 5. Ayer, el se\u00f1or Carlos Per\u00f3, administrador de la empresa Aramayo, fue asaltado por dos individuos norteamericanos o chilenos. Hay opiniones de que deben ser los norteamericanos que asaltaron el Banco de la Naci\u00f3n de Villa Mercedes (Argentina)\u201d. (<em>La Prensa<\/em>, Buenos Aires, 7 de noviembre de 1908).<\/p>\n<p>En un almac\u00e9n frente a la Fiscal\u00eda, Nino Bravo canta desde los parlantes mientras espero al juez F\u00e9lix Chalar Miranda. Es un coleccionista que busca abrir un museo sobre la Pandilla Salvaje. \u201cCuando era ni\u00f1o so\u00f1aba con ser cowboy\u201d, confiesa, mientras desempolva un Winchester original en su garaje. \u201cEl problema del robo fue que no consiguieron el bot\u00edn esperado. Pero s\u00f3lo llevaba 13.500 bolivianos, una suma chica. Entonces le robaron una mula, que en esa \u00e9poca costaba como un Mercedes Benz. Aramayo no les perdon\u00f3 el atrevimiento\u201d, expone. El tel\u00e9grafo tambi\u00e9n jug\u00f3 en contra: todas las dependencias policiales estaban al tanto casi el mismo d\u00eda. Damos una vuelta en su camioneta. En la plaza, se erige una estatua al bar\u00f3n Aramayo. \u201cLas remesas nunca aparecieron. Se dice que se las repartieron entre la gente de San Vicente\u201d, supone el juez. Antes de despedirse, el hombre de justicia lanza su hip\u00f3tesis: \u201cEn Estados Unidos inventan mitos peligrosos: Butch Cassidy, el Che Guevara, Bin Laden. Butch no era un asesino, y a m\u00ed me duele mucho su muerte, la siento cercana, como la de un amigo\u201d.<\/p>\n<p>Los historiadores dicen que la suerte de los gringos se jug\u00f3 en San Vicente, un pueblito minero de mala muerte. Mientras compart\u00edan una cena de sardinas y cervezas en un ranchito, seis soldados intentaron detenerlos. La balacera fue digna del Far West. Cerca de las seis de la ma\u00f1ana del 7 de noviembre de 1908, los guardianes encontraron al Sundance Kid con un disparo en la sien y a Butch en el piso con una herida en la cabeza. Su Colt no fallaba nunca.<\/p>\n<p>En una agencia de turismo, una caricatura de los bandidos promete 30 mil d\u00f3lares de recompensa. Juan, empleado del lugar, confiesa en voz baja: \u201cLa tumba que dicen que es de Cassidy es una farsa. Hace a\u00f1os hicieron un ADN y los huesos eran de otro hombre. El hombre ten\u00eda m\u00e1s vidas que un gato\u201d. En la plaza de Tupiza, la polic\u00eda est\u00e1 de fiesta. Chicha, tamales y morenada se mezclan en el patio del cuartel. El suboficial Oscar Moscoso brinda con cara de pocos amigos: \u201cLa polic\u00eda, junto con el Ej\u00e9rcito, pudo eliminar a estos delincuentes. Es un honor que tenemos desde hace un siglo\u201d. Hace la venia y se une al baile de los <em>ratis<\/em>, que se vanaglorian de ser el pa\u00eds que tumb\u00f3 al Che y a Butch.<\/p>\n<p>En la puerta de la comisar\u00eda, un cadete pide un cigarrillo. Dice que la fiesta durar\u00e1 hasta la tarde. Esa s\u00ed que hubiera sido una buena noticia para Butch y el Kid: zona liberada hasta el atardecer. Son casi las tres y debo apurar el paso hasta la estaci\u00f3n. El horario de salida parece de western: el tren de las 3:10. <em>The End<\/em>.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tren serpentea por la ladera de una monta\u00f1a en plena Puna boliviana. 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