Hinchas furiosos y caos mediático: el cotejo de apertura del Torneo Apertura 2026 no tiene imágenes en vivo por TV ni streaming desde dentro del estadio en Huancayo, generando críticas, quejas y suspicacias sobre los derechos de transmisión.
Lo que debía ser una fiesta por el inicio de la Liga 1 Max 2026 con el partido entre Sport Huancayo y Alianza Lima como duelo inaugural del torneo, se ha convertido en un verdadero escándalo para los aficionados del fútbol peruano debido a la falta de cobertura televisiva desde el interior del Estadio IPD de Huancayo pese a las promesas oficiales de transmisión a través de L1 Max, el canal oficial del campeonato.
¿Qué está pasando con la transmisión del partido inaugural?
Aunque oficialmente se anunció que el partido sería transmitido por la señal de L1 Max, canal incluido en la parrilla de Movistar TV, DirecTV, Claro TV, Best Cable y otros operadores, en la práctica no ha habido acceso para las cámaras ni señal en vivo desde dentro del estadio de Huancayo. Esto implica que los televidentes no están viendo las imágenes del cotejo por ningún medio oficial, sino únicamente comentarios desde fuera del recinto y actualizaciones de texto.
Según fuentes periodísticas, la Liga 1 y la Federación Peruana de Fútbol (FPF) habrían impedido el ingreso de los equipos de transmisión al estadio, lo que ha generado una situación inédita y una fuerte ola de críticas de parte de hinchas y especialistas.
Reacciones de hinchas y prensa deportiva
La ausencia de imágenes en vivo ha desatado una oleada de quejas en redes sociales, chats de fans con usuarios que califican la situación como una “vergüenza para el fútbol peruano” y exigen explicaciones claras y soluciones inmediatas. Muchos seguidores han señalado que, pese a que se había confirmado la cobertura gratuita por la señal de L1 Max, en la práctica no se puede ver el partido desde dentro del estadio, lo que representa un fracaso organizativo y una falta de respeto al público.
Profesionales y comentaristas deportivos también han señalado la urgente necesidad de claridad en los contratos de derechos de televisión que rodean a la Liga 1 Max, después de la salida del canal GOLPERU y la llegada de nuevos operadores. Aunque las plataformas aseguran que los derechos están garantizados, la experiencia de este viernes deja muchas preguntas sin responder.
Situación técnica y empresarial
Según informes preliminares, parte de la problemática estaría vinculada a cuestiones contractuales con 1190 Sports, la empresa detrás de la señal L1 Max, que según reportes recientes enfrentaría deudas pendientes que complicarían la habilitación de la transmisión en Huancayo. Estas deudas dificultarían que la cobertura habitual se lleve a cabo con normalidad, aunque aún no hay un comunicado oficial que confirme este motivo.
Esta falta de claridad ha provocado que, mientras el partido se juega y los aficionados solo puedan seguir narraciones o actualizaciones de texto, se cuestione la capacidad de los organizadores para gestionar adecuadamente los derechos de imagen y transmisión de la Liga 1 Max 2026.
Lo que sí se había anunciado oficialmente
Antes del inicio del torneo, las compañías involucradas aseguraron que Movistar TV incorporó la señal L1 Max en su parrilla sin costo adicional, y que todos los partidos del campeonato serían transmitidos a través de esa señal y las plataformas de streaming asociadas. Sin embargo, la realidad de este viernes ha contra decido esas afirmaciones para muchos espectadores, aumentando la sensación de desorganización y desinformación en torno al principal torneo de fútbol profesional en Perú.
El inicio de la Liga 1 Max 2026 debía ser celebrado como una renovación del fútbol peruano con amplia cobertura televisiva y de streaming. Pero el fracaso en la transmisión del partido entre Sport Huancayo y Alianza Lima, una de las principales atracciones del calendario, ha generado un verdadero escándalo, con acusaciones de desorganización, fallas contractuales y falta de respeto al hincha. Lo que era una fiesta está viéndose empañado por dudas sobre la gestión de los derechos de transmisión, y ahora muchos reclaman respuestas oficiales y soluciones inmediatas para que el fútbol peruano recupere su audiencia y credibilidad.