La baja natalidad, uno de los desafíos del ciclo lectivo


La vuelta a clases de este año se da en un escenario de desfinanciamiento y conflicto. Gremios docentes convocaron a un paro nacional mañana lunes 2 de marzo, día pautado para el inicio del ciclo lectivo en 15 provincias, en rechazo a la motosierra ‘libertaria’ y al proyecto de Ley de Libertad Educativa. Las escuelas enfrentan, además, un escenario inédito: la caída en la tasa de natalidad en la Argentina –47% en una década– generó una baja de la matrícula que puede ser tanto una oportunidad como un riesgo, en épocas en las que parecen festejarse los ajustes.

Maru Bielli, legisladora porteña por Fuerza Patria que viene trabajando el tema, afirma a Tiempo que “hay quienes pueden leerlo como la posibilidad de quitar inversión sin grandes costos –es el caso del gobierno de Milei y el de Jorge Macri en CABA–, pero tenemos el desafío de aprovecharlo y poner en discusión una agenda de propuestas que nos ayuden a sacar a la educación pública del cuestionado lugar en el que está”.

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Con menos estudiantes, ¿sobran docentes?

La merma en la matrícula produjo un dominó de cierre de grados en las escuelas porteñas durante el 2025. Para 2030, este fenómeno se va a acelerar. Según un informe de Argentinos por la Educación, habrá 1,2 millones de estudiantes menos que en 2023 en primaria, lo que representa una caída del 27 por ciento. Las tres jurisdicciones con descensos mayores serían CABA (-34%), Buenos Aires (-30,5%), y Santa Fe (-24,5%). En cambio, las reducciones menores se proyectan en Santiago del Estero (-19,4%), Misiones (-20,3%), y Corrientes (-21,1%).

Actualmente, en la Argentina hay un promedio de 16 estudiantes por maestra, una cifra que coloca al país en una posición intermedia dentro de América Latina. Dentro de cuatro años, ese número podría reducirse a 12. Para muchas y muchos docentes, el viraje hacia grupos más pequeños podría constituirse en más (y mejores) chances de aprendizaje. Sin embargo, la investigación de Argentinos por la Educación plantea que ese escenario puede ser desfavorable.

Martín Nistal, uno de los autores del escrito, explica a Tiempo que, si bien probablemente se alivie el trabajo de los docentes, es una opción ineficiente: “La evidencia internacional ha demostrado que no traería grandes mejoras en términos de aprendizajes como sí podrían hacerlo las tutorías –seguimiento personalizado a estudiantes que más lo necesitan– y la pareja pedagógica”.

Para Mercedes Marino Aguirre, quien fue maestra durante más de 30 años en CABA y ahora da clases en el nivel superior, la posibilidad de pensar en duplas de docentes frente a un mismo curso tiene gran potencial: “El intercambio con los otros, al planificar, enseñar y evaluar, genera un modo de investigación-acción colaborativo que puede traducirse en grandes mejoras en el aula. No es posible garantizar un espacio de cuidado y aprendizaje cuando el adulto está desbordado, más si se tiene en cuenta las múltiples problemáticas que traen hoy las infancias”.

Los trabajadores de la educación enumeran otros roles a crear o fortalecer: acompañantes de las trayectorias, maestras auxiliares de apoyo y de inclusión, profesionales que guíen a los docentes nóveles, directores sociocomunitarios y referentes territoriales capaces de articular con los clubes de barrio, las familias y organismos de protección de derechos. En el Congreso Educativo que llevó adelante el Municipio de Pilar el miércoles pasado, Daniel Filmus, exministro de Educación y de Ciencia y Tecnología, fue contundente. “Tenemos una situación privilegiada: la oportunidad de contar con una gran masa crítica docente para trabajar mejor en las escuelas”, soslayó.

La baja natalidad, uno de los desafíos del ciclo lectivo

Foto: Pedro Pérez

La baja natalidad, uno de los desafíos del ciclo lectivo

Asistir a la institución educativa

En la Ciudad de Buenos Aires, el descenso de la cantidad de nacimientos supera en tres puntos el promedio nacional y es más agudo en los barrios del sur (52%). En este panorama, la falta de vacantes en los primeros años del nivel inicial, reclamo histórico de madres y padres, entraría en un camino más apto para resolverse. Sin embargo, el incremento reciente de la oferta estatal de jardines maternales no se tradujo en un aumento de estudiantes de sala de dos. Cuatro de cada diez niños y niñas porteñas de esa edad no asiste a ninguna institución educativa. Esto puede deberse a motivos diversos: desde la decisión familiar de postergar la escolarización hasta la dificultad de conciliar la vida laboral de los adultos con los horarios, la distancia y la propuesta del jardín.

Bielli debate con docentes y familias algunas ideas en una doble clave. Por un lado, robustecer la enseñanza en los tres niveles educativos. Por el otro, descomprimir el trabajo de cuidado de las infancias, por lo general a cargo de mujeres, y generar las condiciones para que quienes deseen tener hijos puedan hacerlo con la mejor calidad de vida posible.

Entre las propuestas, además de aumentar el personal docente, administrativo y auxiliar en cada escuela, se destacan la incorporación de actividades optativas durante el receso invernal –como hacen los establecimientos privados– y la flexibilización de la oferta de las salas no obligatorias: “Se podría ampliar el horario de la institución para que la permanencia de los niños se organice en función de bloques previamente acordados con los adultos”. También, la mejora del sistema de inscripción online, con instancias presenciales que estrechen el vínculo entre la escuela y las familias, y la posibilidad de inscribir todo el año en esas salas.

Además, se podría pensar en un plan alimentario adecuado, que no incluya ultraprocesados ni azúcares agregados, y acompañamiento a las familias para una mejor nutrición de los niños y niñas. En esa misma línea, “profundizar la vinculación entre el sistema de salud y el educativo a través de equipos interdisciplinarios rotativos por distrito escolar para el nivel inicial: psicopedagogas, trabajadoras sociales, psicomotricistas, pediatras, fonoaudiólogos, odontólogos y terapistas ocupacionales”.

Javier Conde, maestro en escuelas públicas porteñas, propone diferenciar los criterios pedagógicos de aquellos que responden a necesidades del mercado: “La idea de dos docentes por grado apunta a una mejora en los aprendizajes, pero otras iniciativas tratan de cubrir los agujeros que deja el mercado laboral u otros sectores en la vida familiar. Cada vez le pedimos más a la escuela”.

Las discusiones siguen abiertas. El interrogante que persiste es principalmente uno: si el Estado y la política reorganizarán sus esfuerzos y recursos para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes o si la educación será, una vez más, variable de ajuste. «

Medida de fuerza contra el ajuste y la ley «libertaria»

Al paro anunciado por la CTERA para este lunes 2 de marzo se sumaron los sindicatos docentes de la CGT: la Unión de Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA). Fabián Felman, titular de la CEA, argumentó que, en las circunstancias actuales generadas por el gobierno, «se impone reaccionar en defensa de los derechos laborales y salariales, si no se concretaba una convocatoria a paritaria, el conflicto con el sector docente podía profundizar y prolongarse”. La CTERA planteó un plan de lucha “frente a las políticas de ajuste que afectan a la educación pública y al conjunto del pueblo trabajador”. Desde el inicio de la gestión de Milei, la caída del presupuesto educativo en términos reales es del 50 por ciento. La quita del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), recursos que se le transferían a las provincias para mitigar las desigualdades salariales a lo largo del país, perforó el bolsillo de maestras y profesores. Hoy, sus salarios se encuentran en un piso histórico, menor que el de hace 20 años, antes de la Ley de Financiamiento Educativo.

La motosierra también se tradujo en la discontinuación del Conectar Igualdad, la pérdida de más de un millón de Becas Progresar y el congelamiento de su valor, la demora en la distribución de libros y la desinversión en las escuelas técnicas. Capítulo aparte las universidades, que perdieron 29% en dos años. La Ley de Financiamiento Universitario buscó reparar el ajuste. A pesar de que la Justicia obliga a cumplirla, Milei envió un proyecto para modificarla. Busca aumentar las partidas salariales en un 4,4%, cuando la ley sancionada lograba el 63 por ciento.

 

 

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Despidos docentes en la Ciudad

A días de iniciar las clases, el gobierno de la Ciudad despidió sin previo aviso a 50 docentes del programa socioeducativo Maestro+Maestro, dedicado a fortalecer la enseñanza de la lectura y escritura en el primer ciclo del nivel primario.

Se trata de un dispositivo de pareja pedagógica o acompañamiento, donde una maestra/o de este área trabaja junto a docentes de grado para mejorar las prácticas, apoyando a estudiantes en contextos de vulnerabilidad.

Entre ellas se encuentra Belén, quien había sido madre el año pasado. “Me cesaron en un cargo que juraron que era mío hasta que pudiera hacer un curso que me permitiera titularizar. ¿Saben por qué no lo pude hacer antes? Porque estaba pariendo a mi hija. ¿Qué tenés para decir, @claramuzzio? ¿Premiás a las que tenemos bebés dejándonos sin laburo?”, publicó la maestra en sus redes sociales, de cara a la ministra porteña.

Gracias al reclamo colectivo, Belén pudo recuperar su cargo como interina durante un año más, al igual que otros de sus colegas. Sin embargo, todavía no tienen certezas sobre cuándo podrán titularizar. “Y como no trabajé una semana, ahora voy a cobrar un cuarto de salario menos”, lamenta la docente.

La baja natalidad, uno de los desafíos del ciclo lectivo
EN CAÍDA

De acuerdo al presupuesto 2026 aprobado por el Congreso, el gobierno nacional destinará este año aproximadamente el 0,75% del PBI a Educación. La ley de hace 20 años estipulaba un mínimo de 6% del PBI a este sector. La Secretaría de Educación afrontará la gestión con un 50% menos de recursos en términos reales respecto a 2023. Universidades, escuelas técnicas, infraestructura, equipamiento y formación docente son las áreas con mayores caídas.

 



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