Cuando a fines del siglo XVI los conquistadores españoles llegaron a la actual región de Cuyo, se encontraron con el pueblo huarpe. Y para someterlo y silenciar su cultura, le prohibieron hablar en su idioma, el millcayac.
Cinco siglos pasaron y esa lengua, que se creía perdida, comenzó a resurgir. De la mano de las nuevas tecnologías, dos jóvenes mendocinos, Yampa Repeto (18) y su prima Rayén Guzmán (22), se propusieron revitalizar y difundir aquel idioma que escuchaban de niños, con las canciones y poemas que les cantaba su abuela Claudia.
Así, comenzaron a diseñar un juego para la computadora, llamado “Maneuyac Teneguina” o “Visión Joven”, en millcayac, para aprender y memorizar palabras en esa lengua originaria. Arrancaron en 2023, cuando Yampa tenía 16 años y Rayén 20, con una computadora prestada. “Yo me ocupé de la parte de programación y mi prima del diseño”, cuenta Yampa. Se trata de una plataforma interactiva que ofrece desafíos como reconocer las partes del cuerpo humano, plantas y animales nativos de la zona, y nombrarlos en millcayac. “También permite escuchar canciones y queremos ampliarlo a poesías, relatos y audiolibros”, dice Yampa.
Al rescate de una lengua olvidada
Las principales dificultades para crear el videojuego no fueron técnicas, sino más bien la escasez de documentos y materiales en la antigua lengua de los huarpes. Si bien tenían escritura, no era alfabética sino ideográfica (con dibujos y símbolos), y quedó plasmada en algunos petroglifos.
También sobrevivió, como único registro documental, un diccionario escrito por el jesuita español Luis de Valdivia en el siglo XVII, cuyas traducciones dejaban entrever un criterio eurocéntrico y algunos sesgos por parte de quien consideraba que su propia lengua y cultura estaban por encima de las de los pueblos originarios americanos.
Así, la palabra “nurun” que en millcayac se refería a la persona que cura, el diccionario de Valdivia la traducía como “hechicero/a” y no como médico/a.
De este modo, a lo largo de las generaciones, la lengua de los huarpes se fue perdiendo y quedó confinada a la tradición oral, puertas adentro de los hogares, y a algunas ceremonias tradicionales. Aún hoy, no existe un programa gubernamental para recuperar su enseñanza en las escuelas.
Reconocimiento internacional
A instancias de su abuela Claudia Herrera, una reconocida poeta y líder de la comunidad huarpe en la zona de Uspallata, los jóvenes presentaron el proyecto a un concurso organizado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe – FILAC, en 2023. Y resultaron ganadores entre más de 300 propuestas de toda la región, obteniendo un premio de 5 mil dólares, que usaron para comprar computadoras y equipamiento propio para reinvertir en el proyecto.
La propuesta fue seleccionada en base a cumplir con varios criterios como: revitalización de la lengua originaria, uso de nuevas tecnologías, liderazgo joven e “Intercambio generacional”, ya que para su elaboración fueron consultadas tanto personas mayores como niños de la comunidad.
Además del premio internacional, los jóvenes recibieron un reconocimiento por parte de la Cámara de Diputados de Mendoza, que declaró al videojuego educativo “de interés provincial”. Y en 2025, presentaron su desarrollo en la Feria del Libro.
“Ahora estamos trabajando en adaptar el juego para que se pueda acceder desde cualquier teléfono móvil que use Android”, cuenta Yampa, quien actualmente está estudiando Informática. Su sueño es poder usar la tecnología para conectar las raíces con el futuro de su pueblo, rescatando su lengua y su cultura para las generaciones que siguen.